Martes, 17 Septiembre 2019
Artículos relacionados
Ofrenda (Poema)
Cultura | Poesía | Alberto Paredes | 02.02.2011 | 0 Comentarios

Venus, diosa reverenciada y temida,
poderosa entre los inmortales,
gracias por el verano inesperado,
una larga estación solar, he de decirlo,
es tu don y estas palabras te saludan;
tu reino son las islas, chipriota,
los hermosos tiempos fulgurantes,
el trueno de Zeus y las flechas de Apolo
comparten el vértigo de tu imperio.

venus-flickr-kevindooley

Foto tomada de Flickr/CC/kevindoodley

Anteriormente me decía
“la diosa no me tiene entre los suyos,
no recibe mis ofrendas,
soy tan pequeño, mis afanes así de diminutos
que desaparezco ante su vista indiferente”.

No es así,
quizás ahora comprendo;
tal como el vigor de mis muslos, la potencia
de mi corazón, la tersura de mi piel
son perennes, también el tiempo bajo tu mirada.

Cada que la puerta de mi hogar se cerraba,
violentamente,
impulsada por verdades y mentiras,
improperios y acusaciones
lanzadas a la cara del amante
como piedras que ella y yo empuñábamos
después de empaparlas en hiel y muérdago
extraídos de lo amargo de nuestros humores,
después de cerrar la puerta
me tumbaba en el sillón estupefacto
“la diosa no me ama
mis ofrendas no la halagan ni la tientan,
nunca he sabido complacerla,
vivo de espaldas a su luz”.

Ahora
cuando nuevamente es la hora poniente
descubro la magnitud de mi torpeza,
cuántas veces no estuvo el enceguecedor cuerpo femenino,
apasionado y generoso
magníficamente pródigo,
manando hacia mí noche y día
hasta perder la cuenta de todo
hasta olvidarme de mí;
palabras besos estremecimientos
de ese cuerpo joven incapaz de contenerse
estallando como cataratas
llegué a creer en volcanes de néctar y ambrosía,
oh sus férvidas palabras, ojos incendiados, manos
muslos y vientre ávidos
que pareciera el Etna de Afrodita
subyugándome en mi lecho.

Fue así.
Ahora lo sé: lo creí tan intensamente
que pensé que era mentira
(sobre todo en la fría noche,
siempre una noche fría
para decirnos hasta nunca
con sorda saliva amarga).
Pero ahora lo descubro:
fuiste tú, hermosa temible inmortal,
quien la guió a mis ojos entregándomela,
botín y tesoro
Briseida ante la tienda de Aquiles.

Venus poderosa y temida,
este efímero,
como tantos otros,
ha sido tu siervo;
banquetes hubo en que tú y tu impredecible hijo
servían el manjar
a un hombre y una mujer
en su piel y fugacidad refugiados.

¿Habrá sido ésta tu última visita?
(así susurra aquel oráculo
escondido en mis entrañas).
Pero los mortales siempre nos equivocamos
tuyo soy tanto como cualquiera de mis hermanos,
lo mismo que los olímpicos;
nadie estará nunca suficientemente protegido
de tus dardos en lo hondo del pecho
ninguna armadura de curtidos cueros de buey
bañados por caudaloso bronce
refrena tus designios o rechaza
las veleidades de tu hijo.
Nadie ante ti está oculto,
eres dueña de nosotros, si así lo decides.

Venus reverenciada y temida,
soy tu súbdito
gracias por haberme visitado.

Dejar un comentario



Flores en la tumba de Cyril Connolly
Justo cuando la iridiscente mediocridad en que plácidamente me apoltrono parecía haberlo confinado al rincón más olvidado de mi cementerio mental, el fantasma de Cyril Connolly emergió una noche de la bruma para recitarme ese famoso y severo fragmento de La tumba sin sosiego donde se lee “que la función genuina de un escritor es […]
Cultura, mayo de 2015
Obra plástica de Beatriz Castañeda, poemas de Rafael Castillo Costa y un texto de Beatriz Espejo sobre Edmundo Valadés. Esto y más es lo que podrán encontrar en este número 116 del suplemento de cultura.
La literatura del drenaje (primera parte)
De un tiempo a la fecha me es imposible comer un taco o una dona sin reflexionar acerca del proceso catabólico que desemboca en la mierda. Asimismo, cada vez que bajo la palanca del retrete no puedo evitar imaginar las oceánicas —leviatánicas— aguas negras de esta ciudad. Me bastó pensarlo en una ocasión para que […]
No ha caído aún la gran Babilonia
Como el jardinero sus claveles vivir es sembrar odios y llegado el final revisitarlos. Es el nuevo fracaso y es el último de quien sería testigo desde el amanecer al día terrible. No ha caído aún la gran Babilonia ni ese crujir de huesos es el suyo. Corro a decirle a Juan vidente en Patmos […]
Vicente Leñero, sediento de Dios
No fue la primera vez que lo vi, pero sí la primera en que lo escuché hablar de su experiencia de fe. La reunión fue en un jardín en Cuernavaca de noche, tras la presentación en la Gandhi de un libro de Javier Sicilia. En torno a una de esas mesas largas y oscuras que […]
Más leídos
Más comentados
¿Por qué es un problema la lectura? (228.311)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (129.891)
...

Los grandes problemas actuales de México (126.375)
...

La distribución del ingreso en México (123.105)
...

Perfil demográfico de México (73.085)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

1
Foro de Indicadores