Lunes, 10 Agosto 2020
Artículos relacionados
Mirador: Labor
Cultura | Este País | Mirador | J.M. Servín | 03.07.2012 | 0 Comentarios

Sin título, de la serie "El suicida del toreo". Enrique Metinides, 1971.

Todo aquel que trabaja duro, sobre todo por unos cuantos pesos, tiene vocación de maromero. Enfrenta como pocos los riesgos de tropezarse con el paro forzado haciendo malabares que cada vez con menor esperanza (sino de los tiempos), comienzan al llenar una solicitud de empleo Printaform. Convertida en autobiografía personal forzada por las necesidades del momento, esa anacrónica hoja amarillenta, abuela del Facebook, repleta de preguntas por ambas caras, como corresponde a cualquier interrogatorio, nos obliga a resumir el infortunio de nuestro linaje (origen, edad, escolaridad, experiencia en el puesto solicitado, recomendaciones, etcétera). Tener un trabajo, luchar por conservarlo o conseguirlo nos pone bajo el escrutinio de los otros: jueces y verdugos de nuestras aspiraciones, cuando no compañeros de mal fario. Hay que ganarse la vida como en un circo de múltiples pistas donde se suda el jornal, para que cuando redoble el tambor de los recortes, no caigamos de ese trapecio o cuerda floja donde no hay red debajo que nos salve del abismo del desempleo.

En este país donde gobierna el absurdo y la tragedia, el culto a la “palanca”, donde la clase política y empresarial hacen cuentas alegres incluso de los muertos y el futuro que le deben a las generaciones venideras, la lucha por la vida es un agotador entrenamiento para enfrentar en óptimas condiciones a las marrullerías y malas pasadas que nos juega eso que llamamos “destino”. Mantener un empleo requiere más prudencia de la que cualquiera necesita. El desempleo y la subocupación, es decir, los millones de personas que completan nuestros ingresos con una chamba extra, siempre repuntan en la fría estadística oficial (INEGI), la cual arropa con la mortaja del desaliento a millones de “ninis”. Ni qué decir de los más de 220 mil prisioneros en este país, de los que casi la mitad son jóvenes, listos a profesionalizarse como delincuentes y a amotinarse a la menor oportunidad. El filósofo Theodor Lessing propone que seamos perezosos en todas las cosas excepto en amar y en comer, excepto en ser perezosos. ¿No sería esto una deliciosa revancha ante el paro forzado al que obliga la mezquindad de los políticos y el sistema financiero internacional, a una enorme mayoría de indignados en todo el mundo? Una revolución de brazos caídos pondría en entredicho las bondades del trabajo asalariado que a nadie saca de apuros y sí, por el contrario, nos pone a merced de la zozobra. El ocio bien empleado nos vuelve sabios y permite que valoremos la importancia del aquí y el ahora.

El desempleo se ha convertido en epidemia. El crimen perfecto. Es saludable renunciar a todo, excepto a la dignidad, sobre todo cuando poco o nada se tiene. Ahí donde los favorecidos de la suerte se conmueven desde su butaca ante la destreza del equilibrista del empleo, este siempre lucirá estoico en su oficio de tan complicadas maniobras para ganarse el pan de cada día. ~

Dejar un comentario



Viejas preocupaciones
Sofía Cándano (Cala), El segundo puro, La Habana, 2015. No me daba miedo ser viejo. Pensar raramente en que, después de muchos años, sería como mi abuelo. No pensaba en mi propia muerte. Hasta que mi abuelo murió como murió. Temí llegar a esas edades y morir de esas maneras. Empecé a tener miedo (sin […]
El baile
“Guerra Mundial 1914-16. Dándose un zambullida con las trincheras al lado”, ©Colección de fotografías estereoscópicas de la Primera Guerra Mundial, Biblioteca Judeteana Cluj, CC-BY-SA 3.0, <http://tiny.cc/mirador289>. –¡Corre, corre! La voz de Adójan atravesó el espacio como una mariposa en un campo soleado en pleno verano. Hacía mucho que a Dítrik no le venía a la […]
Dimitrios pörtrat
Su nombre es Dimitrios y se le puede ver todos los días en la estación de trenes de Basilea, en Suiza. Cualquiera diría que pierde el tiempo, pero en realidad labora sigilosamente. Trabaja para una organización ficticia: la “Casa de las Culturas Europeas”, cuyo objetivo expreso es resguardar la integridad de las mujeres dentro de […]
El jinn de la patineta: Afsoon y Parishad
El lente capta con precisión el momento exacto en que sus sonrisas se iluminan ante nuestra mirada. El momento es eterno, siempre en el presente, siempre en el pasado, siempre un recuerdo para el futuro. Tomar una fotografía es participar en la vida de otra persona, permitiéndonos admirar la evocación de su existencia, con la […]
Retrato de familia
Para Reed Heustis El secreto Miro los rostros. Todos son de una seriedad enorme, convencidos de que esa es la mejor pose para acceder a la Historia. Alguno de los mayores insinúa una sonrisa que lanza a manera de desafío, escéptico ante quien busca revelar el secreto de los muertos. Solo se muere dos veces […]
Más leídos
Más comentados
¿Por qué es un problema la lectura? (244.932)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Los grandes problemas actuales de México (211.368)
...

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (140.802)
...

La distribución del ingreso en México (139.876)
...

La economía mexicana del siglo xx: entre milagros y crisis (86.787)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

1
Foro de Indicadores