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El poeta y Margarita
Cultura | Este País | Mirador | Juan Domingo Argüelles | 01.01.2012 | 3 Comentarios

AMADO-NERVO-y-Margarita-Dailliez-(principal)

Las fotografías más conocidas y preferidas de Amado Nervo (1870-1919) son aquellas donde aparece con la mano izquierda sosteniéndose el mentón, en actitud pensativa o contemplativa y con una mirada de mística melancolía.

Ésa es la foto de sus Obras completas (Aguilar) publicadas en Madrid en 1952; muy parecida a otra en la que, con el índice de la mano izquierda, casi roza su labio inferior, mientras esconde parcialmente la mano derecha debajo del saco.

La mirada es lánguida y limpia, y ambas imágenes pertenecen a un mismo estudio fotográfico (el de José María Lupercio) en 1918.

A esta serie corresponden también dos bellas imágenes en la primera de las cuales el poeta está en compañía de su hermana Elvira y de su hija adoptiva Margarita Dailliez. En la segunda, y quizá la más bella, Amado Nervo apenas esboza una tímida sonrisa mientras, junto a él, Margarita fija la mirada sobre un libro o una libreta. El poeta y su hija adoptiva leen para el fotógrafo y para la posteridad. El poeta y Margarita, lectores. Ella (hija de Ana Cecilia Luisa Dailliez) tenía 17 años de edad; él, 48.

AMADO-NERVO-en-1918-(complementaria-1)

Ana Cecilia, Anita, La amada inmóvil, la compañera de Nervo con la que vivió casi once años “en la más perfecta comunión de almas” (según las propias palabras del poeta), falleció el 7 de enero de 1912 y dejó en la orfandad al poeta (“su muerte es una brutal amputación de mi corazón”) y a Margarita.

En Yo te bendigo, vida (2002), Carlos Monsiváis refiere: “Anita le ha pedido a Nervo que se encargue de la niña Margarita Elisa Dailliez y en Francia se le concede la tutoría”. David Guerrero Flores, en su excelente ensayo biográfico “El hombre a quien jamás le sucedió cosa alguna: Amado Nervo”, escribe: “De Ana quedaron los recuerdos y la presencia de Margarita Elisa Dailliez, nacida en París el 7 de septiembre de 1900, a quien Amado cuidó como a una hija”.
Cuando Ana Cecilia murió, Margarita tenía once años cumplidos. Hay otra hermosa fotografía de Nervo con Margarita (todas pertenecen a la colección de la familia Padilla Nervo), en Madrid, en 1913, un año después de la muerte de Anita.

En una carta a su hermano Rodolfo, fechada en Madrid el 20 de febrero de 1912 (que Gustavo Jiménez Aguirre recoge en la antología general de Nervo, El libro que la vida no me dejó escribir, 2006), Amado Nervo le expresa lo siguiente:

Mi muy querido hermano, te agradezco muy de corazón las frases tan nobles y afectuosas que dedicas a mi Anita. Desgraciadamente no fui para ella tan bueno como lo merecía esa alma de elección que más de diez años me acompañó por la vida sin que un solo instante palideciera su ternura. Debí casarme con ella y no lo hice por preocupaciones y suspicacias que ahora a la luz cruda de mi dolor considero indignas y estúpidas. No encuentro más que una manera de reparar mis omisiones para con ella y es amparar a la niña, que, después de mí, fue su gran cariño. Anita ha dejado como unos veinte mil francos, que a su vez heredó, en parte cuando menos, de una hermana suya. Estoy arreglándole a la pequeña Margarita la intestamentaría que se tramita en Francia y procuraré, si vivo, que a su mayor edad reciba duplicada esta suma, para que pueda casarse honorablemente y ser más feliz que Anita.

Y añade el poeta: “Nada puede ser más grato a Anita, si lo mejor de ella misma no ha muerto y nos ve desde planos superiores, y claro está que si nada puede serle más grato a ella, nada tampoco podría serme más grato a mí”.

Unos días después, el 12 de marzo, le escribe a su hermana Concepción: “Me queda como compañía —si la ley francesa no me la quita— la pequeña Margarita, que ya tiene más de once años y se da cuenta de lo que nos ha pasado. En memoria de mi Ana, que se preocupaba mucho de su porvenir, he de procurar ampararla y valerle”.

La amada inmóvil es uno de los libros de poemas más autobiográficos de Nervo y para el cual escribe un amplio prólogo en el que describe y lamenta la muerte de Ana Cecilia. Escribe: “Un hacha invisible me ha dado un hachazo en mitad del corazón”. “Gratia plena”, uno de sus mejores poemas, está fechado en marzo de 1912 y presenta a su amada del modo siguiente: “Todo en ella encantaba, todo en ella atraía:/ su mirada, su gesto, su sonrisa, su andar…/ El ingenio de Francia de su boca fluía./ Era llena de gracia, como el Avemaría;/ ¡quien la vio, no la pudo ya jamás olvidar!”.

AMADO-NERVO-y-Margarita-Dailliez-en-1913-(complementaria-2)

La fotografía que nos ha quedado del poeta y Margarita refleja la melancolía que acompañó a Nervo a lo largo de su existencia, pero en este caso nimbada por la luz que cae sobre su hija que está en primer plano: toda ella es luz, albura y juvenil belleza. Y también serenidad, término con el que Nervo intituló otro de sus libros.

El poeta pierde a su amada pero la conserva en su hija, a quien bien pueden aplicarse los versos de La amada inmóvil: “Ingenua como el agua, diáfana como el día,/ rubia y nevada como margarita sin par,/ al influjo de su alma celeste amanecía…”

Amado Nervo y Margarita leen para siempre. ~

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JUAN DOMINGO ARGÜELLES (Quintana Roo, 1958) es poeta, ensayista, crítico literario y editor. Hizo estudios de Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Ha publicado el volumen de ensayos: El vértigo de la dicha: diez poetas mexicanos del siglo XX. En 2004 reunió su obra poética de dos décadas en el volumen Todas las aguas del relámpago (UNAM) y en 2009 la Editorial Rencimiento, de Sevilla, le publicó una antología general de 25 años de escritura poética, con el título La travesía. Es autor también de varios libros sobre el tema de la lectura como Escribir y leer con los niños, los adolescentes y los jóvenes (Océano, 2011) y Estás leyendo… ¿Y no lees? (Ediciones B, 2011). Entre otros reconocimientos ha recibido el Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta, el Premio de Ensayo Ramón López Velarde, el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen y el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes.

Fotos de la colección de la familia Padilla Nervo, c. 1913 y 1917.

3 Respuestas para “El poeta y Margarita
  1. henry alberto dice:

    busco un poema de amado nervo. algunas de las letra decian:
    pobre margarita mia
    yo nunca te olvidare.
    es un verso ensenhado en la familia y perdido en las brumas del tiempo. quisiera rescatarle. un saludo.

  2. Walther heydrich dice:

    Y qué fué de Margarita?
    Dónde vivió?..cuándo falleció?
    Dejó decendencia?
    Saludos desde Aguascalientes.

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