Martes, 17 Septiembre 2019
Artículos relacionados
Recomendaciones y reseñas
Este País | Sergio Mota, Carlos Olivares Baró, Guillermo Máynez Gil y Yolanda Rinaldi | 01.01.2015 | 0 Comentarios

Captura de pantalla 2015-01-06 a la(s) 12.35.10 p.m.

Interesante y vasto en el análisis, el libro de Thomas Piketty, El capital en el siglo XXI, se concentra en la desigualdad de los ingresos. Plantea que esta obedece a que el rendimiento del capital es superior al crecimiento económico, lo que explica que se abra la brecha entre los que poseen capital y los demás. Por ello, propone gravar más a los propietarios del capital y a los ingresos altos. Esta es, sin embargo, una solución ingenua. Los propietarios del capital son determinantes en la formulación de las políticas económicas. Además, los gobiernos consideran que los impuestos altos no crean un clima favorable a la inversión. Dos casos recientes lo confirman: Francia y España. El libro ha causado, con razón, un aluvión de reacciones. Obama ha reconocido: “La desigualdad se ahondó y la movilidad hacia arriba se ha estancado”. En Estados Unidos la población no es receptiva a los discursos contra la desigualdad. No les preocupa que los ricos ganen más. Les preocupa que sus salarios se estanquen. Con todo, la cuestión de la desigualdad no es asunto solo de economistas. Más que tema de debate académico, es político.

Sergio Mota

Captura de pantalla 2015-01-06 a la(s) 12.35.17 p.m.

Reencontrarse con Simón Bolívar: objetivo clave de este ensayo del poeta y novelista colombiano William Ospina (Padua, 1954). “Bastó que muriera para que todos los odios se convirtieran en veneración, todas las calumnias en plegarias, todos sus hechos en leyenda. Muerto, ya no era un hombre sino un símbolo”, escribe el autor. Más de 60 acápites breves en prosa colindante con instigaciones poéticas y asertos de proporcionados ritmos de crónica: develación del “otro Bolívar”, alejado de las esquemáticas y sacramentales insignias de “libertador”. El criollo de origen aristocrático, quien poseía “la fuerza, la indignación y la rebeldía para convertirse en un protagonista de sueños prodigiosos”. Especulaciones añadidas al sumario de proezas que el imaginario hispanoamericano ha conformado de un hombre a quien admiramos en la imagen del mármol. Revelador el encuentro de Bolívar con su maestro Simón Rodríguez, en Viena. El general fuera de su laberinto: el ser humano en algunos hechos concluyentes de su periplo por Europa y América.

Carlos Olivares Baró

Captura de pantalla 2015-01-06 a la(s) 12.35.40 p.m.

El ascenso quizá sobrevaluado de China y su “capitalismo de Estado”, el reto reciente del Estado Islámico, el desastre de Siria y otros sucesos hacen que valga la pena visitar o revisitar la obra de Ferguson, un escritor que ha huido de las correcciones políticas para hacerse de nuevo preguntas viejas con respuestas aparentemente obvias. En este libro, necesariamente polémico, trata de entender las razones de la supremacía global, a partir del siglo XVI, de lo que se ha dado en llamar “Occidente”. No se trata de una defensa acrítica o complaciente, sino de la búsqueda de claves que permitan responder una pregunta: ¿cómo es posible que un conjunto variopinto de estados en un pequeño rincón de Eurasia, que había sido precedido por grandes imperios, culturas ricas y complejas, y que hasta esa época había sido un lugar pobre, dividido, supersticioso y atrasado, haya surgido de repente como una potencia militar, política, jurídica, económica y cultural que llegó a dominar todo el planeta?

Guillermo Máynez Gil

Captura de pantalla 2015-01-06 a la(s) 12.35.50 p.m.

Todos reconocemos la portentosa obra de Octavio Paz: poesía expresiva, ensayos inquietantes. Lo curioso es que guardó una particular relación durante décadas con la prensa, que en ocasiones lo llevó a una especie de examen de conciencia, una introspección que podríamos llamar “dinámica” —aunque vertebrada—, como lo muestra el libro de Braulio Peralta, El poeta en su tierra: Diálogos con Octavio Paz, una valiosa reedición del Consejo Editorial de la Cámara de Diputados.

Se trata de una serie de entrevistas memorables, de las muchas que a lo largo de tres lustros —entre 1981 y 1996— concedió el Premio Nobel de Literatura 1990 a Peralta. En un diálogo profundo, el periodista consigue que Paz vierta una multiplicidad de opiniones sobre asuntos tan diversos como la política y la poesía, su paso por la diplomacia, América Latina, la historia, las dictaduras, Cuba, Chile, el Nobel, el partidismo, las izquierdas, el surrealismo, coyunturas, amistades y encuentros (por su recuerdo pasan Rulfo, Neruda, Borges, Villaurrutia, Cuesta, Cortázar, Vallejo, Breton, Desnos, Carpentier, Shuster, Fuentes, Poniatowska) y uno que otro fantasma que vulnera la estabilidad emocional del poeta.

Sin cambios sustanciales —salvo por la inclusión de bellas fotografías—, el texto se conserva como en la primera edición. Incluye el prólogo en el que Carlos Monsiváis califica a Paz, “lo quiera o no”, como una institución: “[…] fue profeta en su tierra”. Y no obstante la influencia de otros intelectuales —dice—, en el siglo XX “ninguno ha tenido la presencia de Paz en la prensa, los libros, la televisión”. Advierte sobre la provechosa lectura del texto: “[…] para Octavio Paz, el amor al lenguaje lo es todo, y esto alcanza felizmente a las entrevistas. No hay delito mayor en la penalización íntima del poeta que expresarse con descuido y pensar sin orden ni concierto”. En la contraportada, Elena Poniatowska recuerda que Paz “revisó y corrigió con su puño y letra el original”, y dice que en este texto “descubrimos al poeta en su intimidad, en su soledad, en sus relaciones afectivas, sus encuentros y desencuentros, su relación con la muerte”.

El material, convertido hoy en un invaluable compendio de respuestas perturbadoras, emociones e instantaneidad, aspiraba a convertirse en notas informativas de primera plana (en los diarios donde Peralta colaboró: unomásuno y La Jornada) y terminó en libro de contenido político y social verídico y acorde con el estado del mundo y en particular de México. Suena a viva voz: “No quise hacer una “carrera” literaria; quise ser fiel a mí mismo. Hay que arriesgarse a ser impopular”. Defender el pensamiento político “no como una verdad absoluta […]; son opiniones […], las defiendo por fidelidad a mi verdad relativa. Esto me ha convertido en una persona difícil, detestada por mucha gente […]; mi actitud no ha sido la del político ni la del escritor que, en busca del éxito y la fama, adula a los lectores”.

Las palabras de Paz suenan tan desafiantes como en el instante en que fueron expresadas. Es capaz de poner el dedo en la llaga: “Los escritores no son voceros de nadie. Son su propia voz. Sí, hay que mantener la distancia frente al príncipe, pero eso no significa tener una posición puramente negativa frente a todo lo que haga el poder […]. El poeta inventa imágenes y figuras más o menos reales con sentimientos y pasiones humanas que rompen el orden social […]. Si hay algo colectivo en el hombre, es el lenguaje: una propiedad común. Esa es la verdadera propiedad colectiva”.

Destaca la habilidad del periodista veracruzano ante la perspicacia y el saber del poeta. Peralta logra que el acto íntimo de la palabra del intelectual brote y que el lector viva también esa experiencia. En Estocolmo, Paz le dijo:

La política es una cuestión de decisiones concretas, particulares, más que ideológicas […]. Es muy difícil corregir todo […]. El pueblo mexicano muy pocas veces ha gozado de libertades, de democracia […]. No tenemos tradición democrática. En México, el PRI nació para evitar las dictaduras y las asonadas militares […]; con los años creó una clase política […], una clase burocrática, la que tenía un enorme acceso al poder económico: eso es lo que ha sido difícil de corregir. La izquierda mexicana tiene que aprender, también, a democratizarse […]; sus intelectuales, sus dirigentes, nunca han hecho una crítica de su política pasada. Y tampoco tienen mucha autoridad moral cuando hablan de democracia.

Respecto a la derecha, señala: “[…] hay cosas en las que no puedo estar de acuerdo con el pan […]; uno de los grandes problemas de México es la natalidad. Ellos están contra el control de la natalidad. Yo estoy a favor de ese control, sin excluir la despenalización del aborto”.

Peralta le pide razones al poeta, que a la par de su vida habla de las transformaciones que exige la izquierda:

La gran falla de la izquierda —su tragedia— es que una y otra vez, sobre todo en el siglo XX, ha olvidado su vocación original, su marca de nacimiento: la crítica. Ha vendido su herencia por el plato de lentejas de un sistema cerrado, por una ideología […]. Las ideologías nacen y mueren. Son más resistentes las ideas y aún más las creencias […]; hay que elaborar un nuevo pensamiento político […], volver a los clásicos de nuestra tradición […]. La política es fascinante porque nos muestra la faz de la historia […]. La política es lucha por el poder pero, asimismo, es lucha de ideas. Hoy todo el mundo habla de política. Se habla mucho y se dice poco […]. Creo en la democracia; hay que votar por ella. Y luchar en contra del nacionalismo y el fundamentalismo que se ha extendido en distintas partes del mundo.

Peralta ve en las respuestas de Paz una oportunidad para llevarlo al análisis de otros temas, como el problema agrario. De inmediato viene la confesión: “Mi padre fue zapatista […]; en el programa de Zapata no se habló nunca del ejido bajo el control de los bancos y menos de un partido político oficial. Ese fue el programa de Lázaro Cárdenas. […] el ejido es bueno, pero hay que darles autonomía a los campesinos […]. Una de las formas de democratizar a México sería devolverles las tierras […]”. Incisivo, Peralta lo atrapa: “¿Me lo repite?”. Y Paz sostiene categórico: “Claro: hay que devolverles a los campesinos la propiedad de la tierra […], dejarán de ser menores de edad y así comenzará su modernización”.

En este libro que no es una biografía, sino un experimento, Paz confiesa: “En política todos nos equivocamos […]. Soy humano, una criatura falible”, y de su interior surge un anhelo: “A mí me gustaría dejar media docena de poemas que, tal vez, de tiempo en tiempo, fuesen recordados por un futuro lector. Ser leído como yo he leído algunos poetas. Nada más”. “¿Y la muerte?”, inquiere el entrevistador. “No cierro los ojos ante ella […], quiero tenerlos abiertos […]. La muerte no es lo contrario de la vida: es su consumación. Si amo a la vida, ¿cómo podría temer a la muerte?”.

Por todo ello, a pesar de los claroscuros que Monsiváis vislumbró en este libro de Paz —el poeta que recorrió su tiempo y su vida—, se trata de una pieza valiosa para entender este nuevo mundo, en un horizonte que trasciende el centenario de su nacimiento.

Yolanda Rinaldi

Dejar un comentario



Alicia Keys: VH1 Storytellers

Bobo Stenson: EuroJazz 2015
I La vocalista, compositora y actriz, Alicia Keys (New York, 1981), es la reina actual del R&B/Soul. Su sensualismo travieso y tentadora belleza mestiza despiertan devociones en los escenarios. Descubierta por el productor Clive Davis (el mismo que lanzó a la fama a Whitney Houston), su fonograma debut, Song in A Minor (2001) ganó cinco […]
Los dilemas de la identidad
Cabe preguntarse si el progreso que puede dar a los pueblos indígenas la fuerza necesaria para preservar su identidad supone, al mismo tiempo, un atentado contra esta identidad. El siguiente texto ofrece coordenadas fundamentales para entender el problema. En su libro De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad, el intelectual israelí Yuval […]
Recomendaciones y reseñas
Recomendaciones   Jürgen Habermas, Teoría de la acción comunicativa: Complementos y estudios previos, Cátedra, Madrid, 2011. Crítico de la cultura de orientación democrática, el filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas desarrolla en Teoría de la acción comunicativa un cuadro crítico magistral de la teoría social clásica —de Kant a Marx, Weber, Mead, Durkheim y Parsons—  […]
Louise Phelan / Moments Of Light
Tiempo radiante: jazz. El instante se irradia cuando la melodía presagia la consumación. La música se empina sobre el tiempo, unta de conformes el paisaje, todo se inaugura. Salterio que se cobija en un arpegio. La nota bailotea sobre el lienzo de una trasposición de concordias sugeridas por la llovizna. La luz es momentánea y […]
Recomendaciones y reseñas
Recomendaciones José Antonio Marina, Las culturas fracasadas: El talento y la estupidez de las sociedades, Anagrama, Barcelona, 2011. Este libro comienza con una fábula: el hormiguero es presentado como la sociedad perfecta, pues cada miembro se sacrifica por el bien común. Pero el día en que las hormigas se vuelven inteligentes, la convivencia termina; la […]
Más leídos
Más comentados
¿Por qué es un problema la lectura? (228.311)
Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión meramente de voluntad individual. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

Jóvenes que no estudian ni trabajan: ¿Cuántos son?, ¿quiénes son?, ¿qué hacer?1 (129.891)
...

Los grandes problemas actuales de México (126.374)
...

La distribución del ingreso en México (123.105)
...

Perfil demográfico de México (73.085)
...

Presunto culpable: ¿Por qué nuestro sistema de justicia condena inocentes de forma rutinaria?
Bas­tan­te han es­cri­to y di­cho ter­ce­ros so­bre Pre­sun­to cul­pa­ble....

Los grandes problemas actuales de México
Se dice que el país está sobrediagnosticado, pero en plenas campañas y ante...

I7P5N: la fórmula
Homenaje al ipn con motivo de su 75 aniversario, este ensayo es también una...

La sofocracia y la política científica
Con el cambio de Gobierno, se han escuchado voces que proponen la creación...

China – EUA. ¿Nuevo escenario bipolar?
No hace mucho que regresé de viaje del continente asiático, con el propósito...

1
Foro de Indicadores